domingo, 21 de enero de 2018

CULTIVOS QUE ABRAZAN LA PARED

¿Qué chef que se precie no ha soñado alguna vez con tener un huerto dentro de su propio restaurante? Esto es ahora posible gracias a un proyecto agrotecnológico que busca mejorar la calidad de los productos que comemos instalando huertos verticales en restaurantes y otros establecimientos gastronómicos de la Comunidad de Madrid.


Un jardín vertical.


Estos huertos interiores, que ocupan el mínimo espacio, permiten cultivar hortalizas de hoja (variedades de lechuga, acelgas, kale, pak choy, mizuna, mostaza roja etcétera), hierbas aromáticas (albahaca, menta, hierbabuena, cebollino, cilantro y perejil) y flores comestibles. Achipámpanos trabaja con cultivo hidropónico que tan solo requiere de agua, luz y nutrientes. Las plantas crecen en torres verticales -una tecnología de origen estadounidense denominada ZipGrow Tower- que permite sustituir el sustrato por un compuesto elaborado a partir de plástico reciclado. "Con este sistema podemos hacer un uso más eficiente de la luz y sobre todo del agua, las pérdidas se reducen de un hasta un 50%", apunta Saiz. Y prosigue: "Evitamos el uso de pesticidas y productos agroquímicos, y controlamos las plagas con métodos tradicionales o productos orgánicos".
De momento, Achipámpanos está presente en Mama Campo (Calle de Trafalgar, 22), Pepita y Grano (Calle de Santa Engracia, 77), La Salvia de Añastro (Calle de Añastro, 25) y en dos puestos de frutería del Mercado de Vicálvaro (Calle de San Cipriano, 11). La instalación -de la que se encargan ellas- cuenta con un depósito de agua con la cantidad necesaria para regar el huerto y una pequeña bomba para filtrarla. Achipámpanos se encarga también del control y ajuste de los niveles de nutrientes -incorporados en el riego-. En el caso de que el local no cuente con luz natural suficiente, se instala una luz de LED para su utilización únicamente de noche. "El cliente solo tiene que escoger las variedades de planta que quiere y nosotras instalamos el huerto con el producto listo para consumir", aclara Sagrario.
El invernadero de Achipámpanos se encuentra en La Veguilla, Boadilla del Monte, a escasos 20 kilómetros del centro de Madrid, donde realizan una labor de integración empleando a personas con discapacidad intelectual.
Además de establecimientos gastronómicos, Sagrario y Saiz quieren llevar estos huertos verticales a centros escolares y comunidades de vecinos -ya han realizado una experiencia piloto en Mirasierra-. Y pronto introducirán también técnicas de acuaponía, un tipo de producción basada en la simbiosis entre plantas y peces.

Mucho calor en un planeta sucio

Emisiones de una planta eléctrica en Nueva York (EE UU), el 18 de enero.

Llevamos todo enero haciendo balances de 2017, pero todavía quedaba uno de los más importantes y deprimentes: la temperatura media del planeta. La Organización Meteorológica Mundial, que utiliza datos de la agencia oceánica atmosférica estadounidense, la NASA, los servicios meteorológicos británico y japonés y el programa Copérnico de la Unión Europea, ha confirmado esta semana que 2017 ha sido uno de los años más calurosos desde que hay registros, con una media que supera en 1,1ºC a la de tiempos preindustriales. Léelo enMateria, y recuerda que el objetivo acordado en París por casi todos los países del mundo es que a finales de este siglo no se supere un incremento de 2ºC desde tiempos preindustriales. Estamos consumiendo deprisa ese margen, y empezando a ver los desastres climáticos, incendios catastróficos, ciclones, inundaciones y sequías que acompañan el calentamiento mundial.

La única buena noticia sobre el cambio climático es, probablemente, el incremento de la percepción pública sobre este problema acuciante, sobre todo entre las capas más jóvenes de la población. Es cierto que esto no basta para encauzar el problema, pero desde luego es un prerrequisito. Primero, porque buena parte de la solución tiene que venir de comportamientos personales más sostenibles, desde usar el transporte público hasta instalar placas fotovoltaicas en el tejado. Y, segundo, porque los gobiernos occidentales seguirán sin entrar en vereda mientras sus ciudadanos no les aprieten las tuercas por todos los medios a su disposición, empezando por retirarles el voto. O convertimos el cambio climático en un problema político central o acabaremos todos en el planeta Marte.
Y recordemos también que el calentamiento del planeta es solo un factor, aunque esencial, del problema mucho más amplio del medio ambiente global. De poco servirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero si seguimos contaminando los ríos y los acuíferos con toda clase de residuos tóxicos, acidificando las aguas litorales o saturando los océanos de plásticos de vida media poco menos que eterna en comparación con la humana; si nuestros hábitos alimentarios insostenibles no solo persisten, sino que los exportamos al mundo en desarrollo con característica euforia globalizadora; si no ayudamos a esos mismos países a adoptar unas prácticas agrícolas e industriales sostenibles. Con la inteligencia política que observamos a nuestro alrededor, es obvio que nos queda una larguísima tarea por delante. Pongámonos ya.

La hiena manchada vuelve a Gabón después de 20 años desaparecida

Un ejemplar de hiena manchada.

Una hiena manchada, una especie considerada desaparecida localmente, apareció de nuevo por primera vez en 20 años en el parque nacional de las Mesetas Batéké, en el sureste de Gabón, ha anunciado la Agencia Nacional de Parques Nacionales de Gabón (ANPN) en un comunicado.
"La hiena manchada, que quizá se dispersó desde el parque nacional de Odzala-Kokua, en el vecino Congo, fue descubierta con la ayuda de imágenes tomadas con trampas fotográficas en el marco de un estudio sobre la fauna de Batéké", según el comunicado.
El animal pasó por delante de la cámara el 25 de octubre de 2017, afirmó Philippe Henschel, de la ONG Panthera, que se encarga de la protección de los felinos.
En 2015, una captura de video de un león macho "suscitó un interés mundial", al tratarse del primer gran carnívoro que regresó a Batéké, recordó la ANPN.
Otra especie protegida, el gorila, también está presente en el parque gracias a la labor de la fundación Aspinall, que lleva 20 trabajando para la reintroducción de este gran mamífero en la zona.
Las especies protegidas de este parque, creado en 2017, suelen ser víctimas de los cazadores furtivos.
Gabón, situado en África central, está compuesto en casi un 80% por bosques y cuenta con 13 parques nacionales, además de zonas marinas protegidas.

Una exposición recrea los efectos del cambio climático sobre la ciudad.


Las fuertes lluvias han inundado las calles de Barcelona. El mar llega hasta los pies de Montjuïc y embarcaciones de emergencias circulan apresuradas ante el aviso de una descarga de 300 litros por metro cuadrado. Protección Civil desplaza un dron puerta a puerta que recomienda quedarse resguardado. Neones y proyecciones multicolor visten al estilo de un Piccadilly Circus londinense evolucionado el cruce de calles de la plaza España. La policromía contrasta con un cielo gris oscuro. Es el reflejo del estado de ánimo de unos barceloneses ataviados con vestidos que parecen de astronauta para protegerse de la crítica y hostil situación. Una voz femenina despotrica de un reclamo turístico de Reino Unido que promete, allí, sol y playa durante todo el año. “Me tiene frita”, gruñe.

Según los modelos que estudian el cambio climático, las avenidas de agua en Barcelona de entre 0,8 y 1,2 metros pueden ser frecuentes en 2068. Lo contó ayer Manuel Cermerón, comisario de la exposición The Zone of Hope (La Zona de la Esperanza). 

Unas gafas y grupos de sensores en las extremidades trasladan al visitante a escenarios apocalípticos avalados por “una realidad científica que no podemos obviar”, asevera Cermerón, que añade que es necesario “generar un sentimiento de urgencia”. El objetivo de la experiencia, es hacer que los ciudadanos se comprometan a luchar contra el calentamiento global.

La Organización Meteorológica Mundial ha informado de que los tres últimos años han sido los más cálidos de la historia desde que hay registros. El montaje cuenta con varias puertas virtuales que trasladan al visitante a 2038, 2068 y 2093. En la primera parada se aprecia el deshielo del Ártico, causa de la inundación de Barcelona de 2068. La visión de la realidad paralela es en 360 grados y la experiencia inmersiva también tiene en cuenta el tacto y simula las sensaciones de frío y calor.

Concluida la inmersión, el abatimiento es general. Un audiovisual donde líderes mundiales dicen que otro futuro es posible intenta dar la vuelta al disgusto. Lo consigue en cierto modo, sobre todo si uno obvia que Donald Trump llegó a calificar el cambio climático de “engaño”. La última parada es en una pantalla que da ideas para combatir el fenómeno con gestos cotidianos. El futuro aún no ha llegado.

jueves, 18 de enero de 2018

"David" arrasa los Paises Bajos

Como podéis ver en el mapa de frentes facilitado por AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) los fuertes vientos asociados a una profunda borrasca denominada DAVID han causado la muerte de varias personas y cuantiosos daños materiales en Holanda, Bélgica y también el norte de Alemania.

martes, 16 de enero de 2018

El cohete que dejó una estela de asombro y belleza

Una mujer hace una foto del cohete Falcon 9 en Apple Valley, California, el pasado 22 de diciembre.
Hubo quien creyó que era una visita extraterrestre y se apresuró a proclamarlo en redes sociales, pero lo que realmente surcó el cielo de California el pasado 22 de diciembre fue un cohete, el Falcon 9 propiedad de la empresa SpaceX de Elon Musk, recién lanzado para poner en órbita diez satélites de la empresa Iridium Communications en su última asignación del año.

Además de asegurar el éxito de la misión, que la compañía comunicó ayer, el cohete dejó a su paso por la atmósfera un regalo visual en forma de nube elíptica que quedó inmortalizado en cientos de fotos y vídeos caseros con broma incluida como la que tuiteó el propio Musk. La estela del cohete y su combinación con la luz del crepúsculo produjo formas insólitas que el fotógrafo Jesse Watson pudo capturar con un timelapse que había planificado con cierta antelación.

domingo, 14 de enero de 2018

El turismo y la agricultura se preparan ante el cambio climático

No hay vuelta atrás. El progresivo aumento de las temperaturas no tiene freno y 2017 confirmó que los termómetros han escalado en Cataluña 1,5 grados centígrados por encima de la media climática. Además, no llueve lo que debería. Hay sectores y actividades que sufren especialmente las consecuencias del calentamiento atmosférico y buscan soluciones para no perecer víctimas del cambio climático. Es el caso de la industria turística, en especial la relacionada con el esquí, y de la agricultura, sobre todo el sector del vino. Algunas bodegas se plantean ya desplazar los viñedos más al norte para no perder calidad.

El sector del vino se plantea llevar más al norte los viñedos.



Scott Pruitt es un hombre tan tibio con las cuestiones medioambientales que logró ser el escogido por Donald Trump para dirigir la Agencia de Protección del Medio Ambiente. Las consecuencias que tiene el cambio climático son tan patentes que incluso un descreído como Pruitt ha señalado esta semana que es “indudable” que el clima padece alteraciones. La temperatura de la superficie terrestre y oceánica de la Tierra en 2017 se situó casi un grado centígrado por encima del promedio del siglo XX. En España, 2017 fue el año más cálido desde 1965, cuando comenzaron los registros de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). También fue el segundo más seco. En Cataluña, la temperatura media anual superó en medio grado la del periodo de referencia 1961-90. El Servicio de Meteorología de Cataluña destaca que la anomalía fue más marcada en algunas zonas del Prepirineo y en puntos del litoral, sobre todo de la provincia de Barcelona. Allí, la temperatura media anual ha llegado a superar en 1,5 grados centígrados la media climática.
La imparable escalada de los termómetros tiene consecuencias en todos los ámbitos, pero algunos sectores las sufren más. Miguel A. Torres, presidente de Bodegas Torres, avisa de que la viticultura tiene un serio problema a la vuelta de la esquina. “El aumento de temperaturas provoca que la vendimia se avance, lo que a su vez conlleva un desajuste entre la maduración de la uva, que marca el grado de alcohol del vino, y la maduración fenólica, es decir, la de aquellos componentes que nos van a aportar la mayor parte de aromas de un vino”. El desbarajuste, añade, conlleva consecuencias para la calidad de los vinos. Lidiar con el progresivo caldeo de la tierra no plantea una solución sencilla: “Habrá que plantearse desplazar los viñedos más hacia el norte o a mayor altura para buscar temperaturas más frías”, dice el bodeguero.
Albert Estella es el director de la estación. Estos días celebra una nevada que ha dejado más de medio metro de nieve fresca, pero recuerda que hace dos campañas vivió “la peor temporada” en los más de 40 años de historia que tiene la estación. Por escasez de nieve, Port del Comte no pudo abrir hasta el 23 de enero y, cuatro semanas más tarde, apenas seguían en funcionamiento el 50% de las instalaciones.
Estella indica que en el Forat de la Bòfia, un histórico glaciar de la zona, desde hace cinco años no hay ni rastro de hielo. Y pone de relieve que, sin máquinas de nieve artificial, “costaría mantener la estación abierta”. Los cañones posibilitan tener en las pistas una óptima base de nieve, más duradera que los copos naturales, pero también exigen que el tiempo acompañe: cuanto más frío hace —siempre por debajo de cero—, y menos humedad hay, más calidad tiene la nieve producida y más eficaz es el sistema.