viernes, 21 de abril de 2017

La importancia de tus heces


Puede que hayas leído el artículo sobre la importancia de tus heces en el blog Stem Cell. Como por ejemplo los trasplantes fecales, su relación con nuestra flora bacteriana, los bancos de heces, su aplicación en pacientes que tienen trastornos mentales y digestivos a la vez. También tienen su uso en el campo del arte.

Pues bien, si quieres saber cuáles son sus aplicaciones en  la ayuda que éstas dan en al medio ambiente, te invito a que sigas leyendo.
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* El nitrógeno por millón de habitantes que arrojamos al inodoro en forma de excrementos, más 2.000 toneladas de potasio y 1.500 de fosfato. Son sustancias fertilizantes de alto valor agrícola, cuyo uso enriquecería los suelos (más que el fertilizante químico) y dejaría de ensuciar las aguas. Habría que solucionar antes problemas sanitarios asociados. Joan Romanyà, doctor en Biología de la Universidad de Barcelona, confirma que es difícil de aplicar fuera de pequeñas comunidades rurales.
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*95%. Ahorro en CO2 que es posible con el biometano, la energía que se produce a partir del excremento humano. En Reino Unido ya circula un autobús con este tipo de energía. Sarah Jewitt, profesora de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), hace las cuentas: “Si todas las plantas de aguas residuales fabricaran energía a partir de las heces, 350.000 hogares podrían abastecerse solo a partir de los deshechos humanos”. En España, los excrementos también se aprovechan, pero muchos acaban en vertederos por falta de inversión económica.

martes, 18 de abril de 2017

Cuando el mar 'se come' la biodiversisdad.




Aunque los más viejos del lugar cuentan que el mar siempre avanzó y retrocedió sin motivo aparente, las mediciones y los modelos climáticos dicen que este caso es distinto. La costa de Cahuita, en el Caribe sur costarricense, ha perdido entre 30 y 50 metros (según el lugar) en las últimas cuatro décadas. La mayoría de ellos, en solo 10 años. “Y cada vez avanza más rápido”, asegura Mario Cerdas, administrador del parque. “Es cierto que las costas evolucionan de forma natural y el mar se lleva arena de unos sitios para depositarlo en otros, pero aquí solo hemos perdido terreno”, continúa este profesional que lleva más de 20 años trabajando en Cahuita.

En Cahuita, que es según Cuza, el parque más afectado del país, ya están actuando. Hay algunos proyectos en estudio, como construir un malecón que contenga el mar y retrase el deterioro de la jungla o la construcción de arrecife de coral artificial con cemento —donde el propio coral crecería— con este mismo fin. Pero el avance del mar ya les ha obligado a actuar. Los restos del antiguo edificio administrativo, por ejemplo, están ahora bajo el agua. Tuvieron que construir uno más metido en la selva y ya hay proyectado otro nuevo porque saben que en no mucho tiempo este dejará de estar accesible.

El sistema de gobernanza del parque es peculiar dentro del país. Esta interdependencia entre la selva y la comunidad en la que se asienta ha provocado que durante años haya un consejo integrado por vecinos que tiene voz y voto en las decisiones que se toman. En el pueblo que queda en el costado norte de la selva hay un asentamiento de unas 2.000 personas, de las cuales aproximadamente la mitad son afrodescendientes, según Enrique Joseph, presidente del consejo local del parque.

“En Cahuita hay una particularidad, nosotros somos los ecologistas, los que defendemos la biodiversidad, pero a la vez que velamos por el bienestar de los habitantes. Entendemos la comunidad y el parque como una misma cosa”, explica. Un ejemplo de este equilibrio ha sido la lucha que han mantenido con las autoridades estatales para mantener la pesca artesanal. Cuando lo declararon zona protegida, en los años setenta, se trató de eliminar por completo, pero el consejo ha logrado que se mantenga de forma controlada para los alrededor de 30 pescadores que hay en la zona.





Los eventos climáticos, cada vez más extremos y seguidos, han dejado en el litoral un reguero de árboles derribados. Incluso los más poderosos, que hacían de contención a las olas, han sucumbido a su potencia y van dejando cada vez más al descubierto las 1.067 hectáreas de bosque inundable de este parque, que además comprende 22.300 marítimas y 600 de arrecife de coral. No es solo que todo ello esté en peligro, sino que ya está cambiando. “La pérdida de la playa conlleva a la reducción de hábitat de las tortugas marinas para su desove, cambio de los ecosistemas, sedimentación en los arrecifes, acidificación y el calentamiento del mar”, explica Gina Cuza, directora de áreas protegidas del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) de Costa Rica.

La costa de Cahuita, en el Caribe sur costarricense, ha perdido entre 30 y 50 metros (según el lugar) en las últimas cuatro décadas. La mayoría de ellos, en solo 10 años.

El fenómeno es global. De acuerdo con el informe Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica, ya se ha observado en todo el mundo un cambio en la periodicidad de la floración y los patrones de migración, como también en la distribución de las especies. “Estas variaciones pueden alterar las cadenas alimentarias y crear desequilibrios dentro de los ecosistemas donde las distintas especies han desarrollado una interdependencia sincronizada, por ejemplo entre la época de anidación y la disponibilidad de alimento, los polinizadores y la fertilización. Los hábitats de agua dulce, los humedales, manglares, arrecifes de coral, tierras secas y subhúmedas y los bosques nublados, son especialmente vulnerables a los impactos del cambio climático”, explica Alfred Hansj Grunwaldt, de la división de Cambio Climático y Sostenibilidad del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que está trabajando junto al gobierno costarricense en tratar de mitigar estos efectos.
La lucha contra el calentamiento no es, sin embargo, una batalla que pueda librar en solitario un país; y menos uno de 4,6 millones de habitantes y el tamaño aproximado de Aragón. El freno a la subida de la temperatura requiere un compromiso mundial como el que se alcanzó en la COP 21 de París en 2015. Lo que sí se puede hacer en los ámbitos locales y nacionales, más allá de poner un granito de arena en esta estrategia global, es hacer planes puntuales que, por un lado traten de mitigar al máximo las consecuencias del cambio climático y, por otro, se adapten a lo que les viene irremediablemente encima.


En Cahuita, que es según Cuza, el parque más afectado del país, ya están actuando. Hay algunos proyectos en estudio, como construir un malecón que contenga el mar y retrase el deterioro de la jungla o la construcción de arrecife de coral artificial con cemento —donde el propio coral crecería— con este mismo fin. Pero el avance del mar ya les ha obligado a actuar. Los restos del antiguo edificio administrativo, por ejemplo, están ahora bajo el agua. Tuvieron que construir uno más metido en la selva y ya hay proyectado otro nuevo porque saben que en no mucho tiempo este dejará de estar accesible. También se han anticipado construyendo una pasarela de madera que atraviesa el centro del bosque y que da una nueva perspectiva del parque que los visitantes antiguamente no tenían. “Sabemos que la ruta por la que ahora van será intransitable en unos años. Vienen 100.000 cada temporada y no son solo el motor económico de esta área, sino clave para la conservación: quien crea que la comunidad puede vivir sin el parque, o al contrario, se equivoca; tenemos que buscar fórmulas para seguir manteniendo el atractivo a la vez que luchamos por su buen mantenimiento”, explica el administrador mientras camina por esta pasarela para la que ha hecho falta talar un centenar de árboles. A través de ella se pueden ver monos capuchinos y congo, serpientes amarillas, enormes arañas y tucanes, entre otras muchas especies animales. Bajo la pasarela, el agua estancada que hace al bosque intransitable sin este puente, la que le da su belleza y biodiversidad y, también, la que con el avance del mar se salará y destrozará paulatinamente a especies de árboles más próximas al litoral.
La interdependencia entre la selva y la comunidad en la que se asienta ha provocado que haya un consejo integrado por vecinos que tiene voz y voto en las decisiones que se toman
El sistema de gobernanza del parque es peculiar dentro del país. Esta interdependencia entre la selva y la comunidad en la que se asienta ha provocado que durante años haya un consejo integrado por vecinos que tiene voz y voto en las decisiones que se toman. En el pueblo que queda en el costado norte de la selva hay un asentamiento de unas 2.000 personas, de las cuales aproximadamente la mitad son afrodescendientes, según Enrique Joseph, presidente del consejo local del parque.
“En Cahuita hay una particularidad, nosotros somos los ecologistas, los que defendemos la biodiversidad, pero a la vez que velamos por el bienestar de los habitantes. Entendemos la comunidad y el parque como una misma cosa”, explica. Un ejemplo de este equilibrio ha sido la lucha que han mantenido con las autoridades estatales para mantener la pesca artesanal. Cuando lo declararon zona protegida, en los años setenta, se trató de eliminar por completo, pero el consejo ha logrado que se mantenga de forma controlada para los alrededor de 30 pescadores que hay en la zona.
Uno de ellos es Manuel Mairena, de 72 años, que lleva medio siglo en la comunidad. “Se puede aprovechar el recurso marino racionalmente, respetando las temporadas y pescando solo a punta de anzuelo”, explica este veterano que ahora combina su actividad con el turismo, llevando a los visitantes a hacer snorkel al arrecife de coral. Esta maravilla natural es otra de las amenazadas por el cambio climático. La subida de la temperatura del mar y la acidificación del agua, produce el blanqueamiento del arrecife por la desaparición del protozoo que lo pigmenta.
Mairena es uno de los que no se inquietan con estos fenómenos climáticos. “Ya volverá a crecer la playa otra vez”, dice convencido frente a un litoral de árboles derrumbados por el mar. Es lo que ha visto siempre, y así se lo indica su instinto. Lo que no había vivido hasta ahora es el efecto de un calentamiento global que no respeta las tradiciones ni las costumbres.

sábado, 1 de abril de 2017

Una avalancha deja a más de 150 fallecidos en el sur de Colombia

Una avalancha provocada por el mal tiempo del invierno deja al menos 154 muertos y más de 200 heridos en Mocoa, la capital del departamento del Putumayo, en el sur de Colombia. La tragedia sucedió en la madrugada del sábado cuando tres de los ríos que pasan por esta ciudad se desbordaron a causa de las lluvias que cayeron durante horas. "En una noche se recogieron 130 milímetros por centrímetro cúbico cuando usualmente, en todo un mes, llueve 400 milímetros. Es decir, el 30% de la lluvia de un mes se produjo anoche", ha explicado el mandatario. "Vamos a declarar estado de calamidad, a organizar un plan de acción con todas las instituciones que están ya aquí presentes, a iniciar el proceso de ayuda humanitaria, comenzar con el proceso fúnebre y a restablecer los servicios suspendidos".
Resultado de imagen de avalancha en colombiaPor el momento, se contabilizan cientos de desaparecidos en una ciudad de unos 45.000 habitantes, según el balance de la Cruz Roja colombiana. Cientos de ciudadanos siguen reclamando y buscando a sus familiares. Una decena de niños solos están siendo atendidos por el Instituto de Bienestar Familiar a la espera de que aparezcan sus padres. 
Desde primera hora del sábado, 1.120 miembros del Ejército y Policía trabajan en las tareas de salvamento y rescate de heridos y fallecidos. Más de un centenar de soldados del Batallón de Ingenieros Militares expertos en atención de emergencias y desastres ya están en la zona. El operativo reforzado con personal de Cruz Roja, la Unidad de Gestión de Riesgos, Bomberos y otros organismos está respaldado por cuatro helicópteros del Ejército y tres de la Policía Nacional, además de cinco aviones de la Fuerza Aérea Colombiana. En el Puesto de Mando Unificado también están los ministros de Salud, Defensa y Ambiente.
Resultado de imagen de avalancha en colombiaLos primeros partes indican que los niveles de los ríos desbordados han empezado a bajar, aunque en las próximas horas se esperan más lluvias.Tanto Defensa Civil como la gobernación del Putumayo han emitido comunicados en los que piden a los ciudadanos ubicarse en lugares altos lejos de los ríos.

viernes, 31 de marzo de 2017

Más fenómenos meteorológicos extremos por la acción del hombre

Olas de calor, largas sequías, inundaciones... Los fenómenos meteorológicos extremos se suceden en todo el mundo pero ¿hay más ahora que antes? Los científicos creen que sí, y que la mano del hombre está detrás de ese incremento.

Un nuevo estudio publicado esta semana ofrece más datos que respaldan la teoría de que el aumento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera probablemente está propiciando que haya más fenómenos extremos.

La investigación, publicada en Scientific Reports, sostiene que el calentamiento causado por la emisión de gases de efecto invernadero originados por el uso de combustibles fósiles crea condiciones favorables para las sequías y las inundaciones. Grandes masas de aire dan vueltas alrededor de la Tierra, elevándose y bajando entre el Ártico y los trópicos. Estas masas de aire planetarias transportan calor y humedad y, cuando se quedan quietas, pueden dar lugar a sequías o inundaciones.
Los científicos que firman este trabajo ponen como ejemplos la larga sequía de California de 2016, las olas de calor de EEUU en 2011 y de Europa en 2003, o las inundaciones de Pakistán de 2010.  "Hemos llegado tan cerca como se puede llegar para demostrar un vínculo directo entre el cambio climático y una gran variedad de fenómenos meteorológicos extremos recientes", afirma Michael Mann, investigador de la Universidad Estatal de Pensilvania.

Sequías e inundaciones

Los movimientos del aire se ven en gran parte influenciados por las diferencias de temperaturas entre el Ecuador y los polos. Debido a que el Ártico se está calentando más rápido que otras regiones, esta diferencia de temperatura está disminuyendo. Asimismo, las masas terrestres se están calentando más rápido que los océanos, especialmente en verano. Estos dos cambios, dicen los autores del estudio, tienen un impacto en los movimientos del aire globales, que incluyen esas corrientes de aire gigantescas que dan la vuelta al globo.

Según detalla Kai Kornhuber, otro de los coautores de la investigación, para analizar los cambios que se han producido utilizaron sobre todo los registros de temperatura disponibles desde 1870 pues "los datos de satélite de calidad se recogen desde hace relativamente poco tiempo". Tras usar docenas de modelos climáticos diferentes -simulaciones por ordenador denominadas CMIP5-, concluyeron que la distribución de las temperaturas que favorece que las corrientes de aire planetarias propicien esos fenómenos extremos ha aumentado casi un 70% desde el comienzo de la era industrial. El mayor impacto, añaden, se ha producido en las últimas cuatro décadas.

"Si las mismas condiciones meteorológicas persisten durante semanas en una región, los días soleados pueden convertirse en una seria ola de calor o en una sequía, y las lluvias continuadas en inundaciones", explica Stefan Rahmstorf, investigador del Instituto para la Investigación del Impacto Climático de Potsdam (Alemania) y coautor del estudio.
"Necesitamos investigar más esta cuestión porque aunque tenemos buenas pruebas también hay muchas cuestiones abiertas", afirma por su parte Dim Coumou, de la Universidad de Amsterdam que subraya, no obstante, la importancia de evitar el calentamiento propiciado por la acción del hombre. Porque de lo que no hay duda, argumenta, es de que "podemos limitar los riesgos asociados al incremento de fenómenos extremos si limitamos la emisiones de gases de efecto invernadero", afirma.

Perú en emergencia: Suben a 97 los muertos por efecto de El Niño costero



Las intensas lluvias, desbordes, huaicos e inundaciones que sacuden diversas regiones del país han provocado la muerte de 97 personas entre diciembre del 2016 y marzo de este año, de acuerdo con el último reporte del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN). La región con más fallecidos es Arequipa (16), le siguen La Libertad (13), Áncash (11), Ayacucho (9) y Piura (8). El resto de decesos se ha dado en otras 14 regiones. 
Los damnificados en todo el país suman 124.161, mientras que la cifra de afectados llega a 813.239. Las viviendas afectadas son en total 182.116, hay 232 puentes destruidos y 13.197 hectáreas de cultivo perdidas.El norte es la región más dañada y todas las miradas se concentran en Piura, donde hay 21.218 damnificados, 240.899 afectados y 49.362 viviendas afectadas. 
En muchos lugares, el agua superó el metro y medio de altura y ahora se utilizan 40 motobombas para retirarla. El gobernador regional Reynaldo Hilbck indicó ayer que el nivel del caudal del río Piura descendió hasta 1,047 metros cúbicos por segundo. El lunes llegó a más de 3,400. La situación ha provocado el éxodo de miles de familias, obligadas y resignadas luego de ver cómo sus casas se inundaban. 
Muchas de ellas, sobre todo en los distritos de Catacaos y Castilla, fueron rescatadas por personal del Ejército, así como por vecinos y pescadores. El ministro de Defensa, Jorge Nieto, informó ayer que la evacuación de afectados de Piura casi ha terminado y ahora están abocados a organizar los campamentos de refugio y la administración de comida con apoyo de la empresa privada.

sábado, 25 de marzo de 2017

Desvelando el campo magnético de la Tierra

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Anomalía magnética en Bangui. (Foto: ESA/DTU Space/DLR)
Los satélites Swarm de la ESA están detectando minúsculos detalles en una de las capas más difíciles de observar del campo magnético de la Tierra y estudiando la historia magnética oculta en la corteza de nuestro planeta.Podemos imaginar el campo magnético terrestre como una enorme envoltura que nos protege de la radiación cósmica y las partículas cargadas que bombardean nuestro planeta con el viento solar. Sin él no existiría la vida tal y como la conocemos.La mayoría del campo se genera a más de 3.000 km de profundidad, por el movimiento del hierro fundido del núcleo externo. El 6% restante se debe, por una parte, a las corrientes eléctricas existentes en el espacio que rodea nuestro planeta y, por otra, a las rocas magnetizadas en la litosfera superior, la porción rígida más exterior de la Tierra, formada por la corteza y el manto superior.

A pesar de que este ‘campo magnético litosférico’ es muy débil y, por ello, difícil de detectar desde el espacio, el trío de satélites Swarm ha sido capaz de cartografiar sus señales magnéticas. Tras tres años de recogida de datos, se acaba de publicar el mapa elaborado desde el espacio con la más alta resolución hasta la fecha.“Al combinar las mediciones de Swarm con datos históricos del satélite alemán CHAMP, y usando una nueva técnica de modelización, hemos podido extraer señales mínimas de magnetización cortical”, explica Nils Olsen, de la Universidad Técnica de Dinamarca, uno de los científicos responsables del nuevo mapa.

Rune Floberghagen, responsable de la misión Swarm de la ESA, añade: “Comprender la corteza de nuestro planeta no es sencillo. No basta con perforar para medir su estructura, composición e historia”.“Las mediciones desde el espacio tienen un gran valor, ya que ofrecen una precisa visión global de la estructura magnética de la corteza exterior”.

Presentado en el Swarm Science Meeting celebrado esta semana en Canadá, el nuevo mapa muestra las variaciones en este campo con una precisión en los detalles superior a la de las reconstrucciones basadas en satélites realizadas hasta ahora, a partir de estructuras geológicas en la corteza terrestre. LEER MÁS.